Comenzaré a admirar y elogiar las nuevas iniciativas de la carrera aeroespacial cuando vea que alguien es capaz de poner en órbita UN GRAMO (1,00g) con otro método que no sea el que comenzó a hacerse después de la WWII y que, más allá de los espectaculares progresos en navegación, sigue consistiendo, exclusivamente en impulsarse "soplando por el culo". Yo opino que así, no saldremos del barrio. Y esto viene a cuento de que, pienso que el único propósito común de lo que llamamos Humanidad, no ha sido, no es, ni será otro, que el de devolver a su casa a un comandante náufrago, que un día nos colonizó y que, henchido de ardor regente, desobedeció la orden de regresar con el oro, mandó quemar sus naves, para luego quedarse aquí , no vivo y no muerto, abandonado y nostálgico, rodeado de bichos y erigido en rey de los monos; acaso acompañado sólo por su séquito. Como, entre otras cosas era biólogo, decidió que no tenían otra alternativa que evolucionar a sus primates esclav...
Texto extraído íntegramente del programa de RNE: "Sinfonía de la Mañana", por Martín Llade. - ¿Dónde estamos? –preguntó el Músico. - Dentro de su miedo –repuso una voz familiar. - Doctor Dahl, pero… ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? –le preguntó. - Yo no estoy ahí, sólo Usted. Es el miedo que ha levantado, como si fuese un Tipi indio. Y ahora, o no puede salir de él, o se siente demasiado cómodo dentro como para volver al Mundo. Descríbame cómo es ese miedo. El Compositor titubeó. - Aquí sólo hay bruma. No veo nada. - Mírese las manos; esas sí las verá, al menos. Dígame cómo están. - ¡Tampoco las veo! - Pues, muévalas; sienta sus dedos. Que la sangre discurra por ellos. Que respondan a cada latido de su corazón, como un pájaro en el nido que llamase a su madre. ¡Hágalo! Lo intentó, pero ni siquiera podía sentirlos; debían estar entumecidos. En realidad, en los últimos tiempos, había dejado hasta de tocar el piano. - No importa –repu...
Ya no creo, sólo pienso y opino. Por eso, ahora pienso que no fue necesario un creador, y opino que puedo demostrarlo. Partimos de un hecho real (aunque no necesariamente verdadero): hoy la materia y la nada coexisten. Asignémosles respectivamente los valores (0) y (1) , y, a la supuesta existencia real de la antimateria, el valor (-1) . La creencia más extendida es que la creación de la materia y la antimateria fue a partir de la nada: bien por un acto creador mágico e inexplicable, bien de un modo espontáneo, igualmente sobrenatural e inexplicable; y esto es así porque se le da más consistencia física a la materia que a la nada, lo que en mi opinión no es cierto pues ambas, incluida la antimateria, son estados conceptuales discretos igual de importantes que pueden coexistir atemporalmente, desde siempre, y cuya suma es menos que la nada, llamémosle espacio y asignémosle el valor "cero absoluto" |0| . A la consistencia física de la materia y la antimateria llamémosle ener...