jueves, 22 de agosto de 2013

Cuadernos de la infancia (2006).

..acaso esos cuadernos que escribimos cuando niños y que luego olvidamos, no quedan condenados a una espera que podría ser eterna; a que algún día los volvamos a leer.
-- ¡Qué triste! Entonces, porque nos empeñamos en que nuestros hijos los escriban.
-- Hace miles de años, aprendíamos a caminar dejando nuestras huellas sobre la arena, luego el viento o el mar las borraba y a nadie le importaba; Tiempo después, ya erguidos, manchamos con nuestras manos ensangrentadas lo más profundo de las cuevas, con la esperanza de que sólo los dioses lo vieran. Especie dominante, conquistamos el mundo recorriendo montañas y selvas. Para pisotearlo todo, nos metimos en máquinas que se movían, para acabar caminando sólo por diversión. Del mismo modo, aprendimos a leer y a escribir para conquistar la sabiduría, pero también acabamos confiando el conocimiento a las máquinas. Pronto no será necesario aprender, el saber necesario nos vendrá dado en la impronta. Sólo los arqueólogos leerán.
-- Quieres decir que no será necesario aprender a leer y a escribir.
-- Sí lo será, pero sólo para quienes realmente lo necesiten.
-- ¿Y el resto?
-- Les valdrá con ideogramas.
-- ¿Entonces la historia se repite?
-- Sí, cada 3600 años.
-- Pero si quieres decir algo, escríbelo, la letra siempre aguanta más que la palabra.

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