sábado, 19 de septiembre de 2015

Resistencia: AVISO -NOTICE-

Quizá muy pronto alguien se suba al cajón más alto de la Humanidad para vocear que esto está muy mal, que es necesario un mayor "Esfuerzo Global" para evitar lo peor. Nada que no intuyamos todos, como cualquier animal cuando se acerca un desastre natural. Lo malo será que el Mensaje hablará de hecatombe, en su primera acepción, y llamará a la Comunión de unos para escamotear la Tormenta que se acerca y que, sin duda, limpiará la faz de la Tierra de aquellos que no sigan sus consignas.
Querrá convertir el Cambio Climático en el nuevo Diluvio Universal, y llamará a construir una nueva Arca a la que sólo subirán los "creyentes".

Quizá lleve razón en que estamos acelerando un proceso natural hasta convertirlo en irreversible, quizá proponga medidas de austeridad que palíen el efecto invernadero, y otras ultra-novedosas como por ejemplo: ir en bicicleta al trabajo. Tal vez  revele algún secreto científico que nos lleve a confiar en la inocuidad de la energía atómica, diciendo que: "al fin y al cabo, lo de Fukushima no ha sido para tanto", a lo mejor hasta nos insinúa algo sobre el Bosón de Higgs, y la mano generosa de Dios escondida tras él. Con toda seguridad hablará de reparto de riqueza, de solidaridad, de generosidad, de aceptación de las masas de emigrantes que huyen de la ignominia de los "infieles". 

Pero seguro que no cita en todo su discurso ni una sola vez la palabra CAPITALISMO, a que no habla de contención del crecimiento, y si lo hace, será del de "los Otros". No hablará de control de natalidad, y si lo hace, será del de "los Otros".

Queridos lectores, cuidado con los cantos de sirenas blancas, y con las promesas de Arcas flotantes. Nuestro Planeta no se lo pone fácil a nadie, especialmente a quien pretende dominarle, cierto, pero no actúa por manía Olímpica hacia los mortales, sigue las normas que le dictan otros más poderosos que él. Al fin y al cabo el sincronismo armónico de nuestro Sistema Planetario, depende del Sol, y éste de otros... Los Otros.

Si la Humanidad no se hubiera separado de preceptos alcanzados durante el Clasicismo Griego, ahora seguiría enfrentándose a los problemas del Cambio Climático, sí, pero no se sentiría culpable por ello, porque llevaría dos mil años de evolución respetuosa con el Medio Ambiente, tendría una Sociedad liberada del yugo del trabajo porque trabajaría para vivir, no viviría para trabajar en un proyecto de crecimiento continuo que nadie sabe exactamente qué sentido tiene, ni a donde lleva, ni a quién beneficia realmente, ni por qué. Ni tendría que escuchar la bronca de los que arrean el carro que les lleva tirados por nosotros.

Resistencia. Derechos de Autor.


Seguro que no ha sido la primera vez que he leído este año la palabra "otoño", pero sí que lo ha sido refiriéndose expresamente al de este maravilloso año 2015 con el que todos estamos llenando nuestras vidas de experiencias inolvidables. Quien lo ha escrito, como en decenas de ocasiones anteriores, lo ha hecho con intención comercial, la palabrita le viene de perlas, como otras que también llenan sus galerías de voraces consumidores: familia, colegio, vacaciones, ... Y digo yo: si los mortales tenemos que pagar derechos de autor casi por tararear "Borriquito como tú" por la calle, ¿porqué se puede hacer uso comercial de las palabras sin pagar nada por ello? Bueno, por todas las palabras, obviamente no; pero sí por aquellas que suponen una necesidad esencial para las personas. Todos necesitamos vacaciones, familia, pero que nuestros hijos vuelvan al colegio, el otoño para reflexionar, muchos siguen necesitando la Navidad... Estas necesidades no deben utilizarse en contra nuestra, y si lo hacen, al menos que paguen por ello.

¡¿A que jode que te hablen del otoño a mitad del verano?!

jueves, 27 de agosto de 2015

Diestro Parcial vs Siniestro Total

¿Cómo? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Quién?
Quizá fue Eva, extramuros del Edén, después de pisar una mierda que Adán olvidó cubrir con una hoja de parra (de antiguo nos viene a los hombres lo de no bajar la tapa del inodoro), quizá fue el propio Adán al descubrir que Caín había matado al pequeño Abel; tal vez alguien que no creía en Él, o sí, pero le odiaba con o sin motivo. Fuera un Pastor, al ver todo su rebaño devorado por los lobos. Tal vez susurrado por aquél que se creía su Hijo Predilecto, al sentir en su costado el dolor punzante de la sangrante realidad. Pudo ser un Arquitecto de las Pirámides al descubrir que se había equivocado en sus cálculos trigonométricos, o un picapedrero esclavizado al darse un martillazo en el dedo; o fuera Uno maltratado por la Vida, por sus congéneres hasta la extenuación, obligado a dejar de admirar el Sol, la Luna, las Estrellas, o el Mar; recluido o ejecutado por negarse a sentir fascinación por las paranoicas alucinaciones de Otros. Coreado disimuladamente entre las notas arrastradas de los cánticos gregorianos; o entre dientes, para que no le oyeran los infinitos colaboradores de la Inquisición; gritado por una joven en la hoguera, o por un hombre ante el pelotón de fusilamiento. Tal vez fue la expresión castiza e inocente del primero que vio las vírgenes indígenas en "bolas", la rabiosa reacción de un marido engañado, o la siniestra invocación de quien adora al Mal. ¿Sabremos algún día: Quién, Cuándo, Dónde y Cómo, dijo por primera vez: "¡me cagüen dios!"?

sábado, 22 de agosto de 2015

La plaga que "plega"

La garantía de nuestra supervivencia pasa por el control demográfico; y éste no llegará sin ateísmo. Las Religiones son una invención humana arcaica que justifica nuestro desprecio a este Mundo que nos cobija, bajo la falsa garantía de Otro Mundo Nuevo e Inagotable, perfecto; y para nosotros solitos.
En resumen, la Solución: una Humanidad Poliétnica, pero ajustada en número a los recursos del Planeta, que sólo crea en sí misma porque conoce y admite sus debilidades y sus limitaciones, tan bien como sus virtudes y capacidades. Eso, o seguir arrasando un Planeta Huésped, esperando el milagro científico que, sin tener que ir soplando por el culo de un tubo, nos permita viajar a otro Planeta que devastar. Somos una plaga que "plega".

jueves, 30 de abril de 2015

El Barro Infestado. Especial 1º de Mayo, by Phineas Theron


Me duelen aquellos que vinieron en el agua que mojó la tierra de nuestro planeta, para amasar el barro con el que nos crearon a imagen y semejanza suya.
¡Malditos invasores! Que violaron y preñaron a nuestra querida madre naturaleza, haciéndonos hijos bastardos; destructores de sus riquezas más preciadas, con el único propósito de obtener su contenido más inútil, el oro.
Aquellos que nos arrancaron de nuestra evolución, saltando el orden natural, y convirtiéndonos en una especie alienígena, la única que trabaja; temida y odiada por todas las demás, hasta el punto de ser aborrecida por su propia madre; aquellos siguen entre nosotros, mejor dicho, los llevamos dentro.
Ellos nos obligan cada día a salir a trabajar más y más en beneficio suyo, a inculcar a nuestros hijos que hagan lo mismo porque es lo correcto. Su misión se aproxima día a día. Su objetivo: la panspermia, que seamos lo suficientemente fuertes para que los saquemos de la Tierra y los llevemos a otro Mundo donde especies, ahora felices, que se buscan el sustento diario sin otro objetivo que la vida, caerán en su red egoísta convirtiéndose en nuestros esclavos, sus esclavos.
Trabajadores del Mundo, hijos del barro infestado del virus del egoísmo de seres que no son como nosotros, despertad y negaos a cumplir su enfermizo propósito. ¡Trabajad para vivir, no viváis para trabajar!

domingo, 22 de marzo de 2015

¡Se acabó el cuento!

Todo cuento tiene su moraleja.

Ha llegado el momento de terminar de contar la del cuento más largo jamás contado, el de las religiones monoteístas semíticas.

El cuento que yo me conozco, comenzó con un niño tan pobre que, por no tener, no tenía ni padre biológico, que nació emigrado y rodeado de bestias en un pesebre, pero que por capricho del destino pasó a ser "Trending-Topic" al cruzarse su nacimiento con el despliegue mediático de una caravana de Al Jazeera que seguía el devenir de una estrella errante, anunciada tiempo atrás por Astrónomos Orientales. 

La noticia recorrió Oriente Medio como un reguero de pólvora:

"La Estrella deja su mensaje: Niño semita de buena familia y madre soltera, nace en un pesebre por culpa de la ocupación imperialista. !Esto no puede seguir así¡"

Muchos fueron los grupos de resistencia activa que utilizaron este suceso para seducir acólitos pero, como suele ocurrir, pasado el momento informativo, del muchacho nada más se hubiera vuelto a saber, si no hubiera sido por que con el devenir de los años fue haciéndose fama de profesar una ideología que chocaba frontalmente con el Sistema establecido, tanto el Local como el Multinacional Imperialista, que coexistían en Galilea perfectamente engranados y engrasados por la oleosa presencia de la corrupción. Nada nuevo ni original. Situaciones cómo aquella, e individuos así son una constante. ¿Qué lo hizo tan diferente cómo para subir de nuevo a los altares de la fama, y por tantísimo tiempo? Pues, una vez más, la acción de aquellos que desde siempre han estado diseñando nuestro devenir. Era el momento de aprovechar el tirón mediático del chaval.

Nos hicieron a su imagen y semejanza, y nos conocen bien: el Ser Humano, no perdona si no olvida, y tenemos tanto que perdonarles.

Pero olvidar no fue suficiente. El Imperio romano había construido la estructura perfecta para el desarrollo de la Humanidad, pero fallaba una cosa: Su Fe aún daba por válidos aquellos peligrosos recuerdos que, heredados de Vedas, Annunakis, Egipcios y Griegos, hablaban de Hombres y Dioses coexistiendo, es más, de los segundos jodiéndole la vida a los primeros, y éstos buscando la forma de vengarse. (véase mito de Prometeo).

Aquellos recuerdos debían sublimarse de una vez por todas de la mente humana, convirtiéndose en puras invenciones de "gentes antiguas" que confundían las maravillas de la Creación (El Sol, la Tierra, los Planetas, la Luna, el Mar,..) con dioses y divinidades. Era el momento de un Nuevo Testamento.

Lo mejor era transmitir el sentimiento de culpabilidad que Ellos arrastraban, a la propia Humanidad; de éste modo nunca más les culparíamos, y no sólo eso, concentrarían toda su personalidad en Una Sola: Inocente, Todopoderosa, Omnipresente pero Invisible, Bondadosa y, Misericordiosa, es decir, capaz de perdonarnos por nuestro Pecado Original, y por cuantos cometiéramos en nuestra breve y calamitosa existencia. Eso sí al precio de no cuestionarla en ningún momento. Esa sería la Nueva Fe. Y el muchacho de Galilea, con su tradición semita (machista y troncal) y sus fantásticas ideas revolucionarias (inculcadas claro está) de un Padre Supremo Hacedor y Bondadoso, Perdonador y Recompensador con un Reino Celestial y Eterno, era la figura perfecta.

Para fijar el Mito y aumentar la subyugación de los nuevos creyentes, se les echó encima la culpa de su propio asesinato. El Thriller sicológico perfecto.

El cuento, por cierto bastante "gore", con el asesinato público del protagonista, su resurrección, su difusión a través de la Megared del Imperio Romano, con la fábula del socavamiento de los cimientos del Imperio; increíblemente sin la percepción de escombro alguno. El circo mediático con leones y gladiadores, y la no menos increíble conversión súbita de la cúpula del Imperio, ha seguido hasta nuestros días tratando de acallar, con más pena que éxito, y con bastante sufrimiento, una realidad que se nos niega constantemente: Los Seres Humanos somos hijos de los Dioses, pero no se nos hizo a su imagen y semejanza, si no para servirles de esclavos, y ahora se ocultan detrás de falsedades Monoteístas para no afrontar su delito.

Pero el problema mayor no es ese, la Humanidad, en su engaño permanente, y por su miserable subdesarrollo, se ve enfrentada por creencias sin sentido alguno. Si alguien no termina con el cuento acabaremos por exterminarnos los tres grandes pueblos contaminados por el semitismo: Cristianos, Musulmanes y Judíos. Quizá sea esa la última voluntad de nuestros creadores, aburridos de observar el culebrón repetitivo de una especie que ya no les sirve para nada.

Somos muchos los que, inmersos en la Cultura Cristiana, y no creyendo absolutamente nada sujeto a dogma de Fe, vivimos felices e incluso participamos de sus rituales sin sonrojo. El folclore une a los pueblos (fiestas de Moros y Cristianos), la religión los divide (las Cruzadas) ¿Por qué no hacemos a todos conocedores de nuestro éxito evolutivo?

Ha llegado el momento de descubrir a nuestros verdaderos creadores, para perdonarlos, para convivir con ellos si lo desean, o para olvidarlos; y para afrontar nuestro futuro como Especie con optimismo, y sin atajos de Fe.

MORALEJA: ¿Si le quitamos la Fe a las Religiones Semíticas, se quedarán vacías de contenido? Rotundamente, NO. Nos quedará nuestro sentido común, nuestra historia, nuestras tradiciones, nuestros mitos, nuestra estructura Social del Bienestar, desarrollada a lo largo de miles de años de ingenio humano.


domingo, 22 de febrero de 2015

CRÓNICAS AFRICANAS. Capitulo II -Annobón. Entrar en África por la puerta "gatera"-

La primera en la frente.

En cuanto bajé del avión, comenzó mi aventura africana. Al mosqueo inicial del inesperado perfil "redondeado" de la isla de Bioko, con un enorme cráter "redondo" y lleno de agua negra en su centro, que me dio la impresión de que había huido de "Rotonda" para acabar en "Redonda", le sumé el bofetón de calor húmedo que recibí en cuanto comencé a bajar la escalerilla del McDonnell Douglas MD-80; pero eso no fue lo peor.

No me extrañó que el resto del pasaje, en su totalidad de raza negra, me despertara en medio de un gran alboroto pocos minutos antes de aterrizar; claro que, como todos hablaban en bubi, o, fang, yo no entendía absolutamente nada. 

<<Deben llevar meses reprimiendo su lengua materna. Será la alegría de volver a casa.>> pensé

Me esforcé en sentir lo mismo. Después de más de tres millones de años de evolución malograda, el Australopithecus Afarensis, al fin volvía a casa.

Jubiloso por encontrarme ante la Puerta de África, me regocijé de mi suerte y, sin tiempo que perder, ni más equipaje que mi mochila, me apresuré a cruzar el pequeño hall de la minúscula terminal en busca de un taxi que me llevara al Hotel Candy de Malabo. Sería mi primer alojamiento programado, al fin y al cabo necesitaría un periodo de adaptación; a partir de ahí todo sería improvisado, y propio de un viaje sin retorno.

No me extrañó que mis, hasta ese momento, compañeros de viaje, pasaran olímpicamente de tener prisa. Todos ellos, sin excepción se sentaron desganados en las sillas del hall, eso sí, el alboroto seguía.

<<Ese espíritu de tranquilidad y sosiego es el que tenemos que recuperar los blancos. Esta gente sí que sabe vivir>> pensé, y ralenticé sólo un poco mis pasos, a la vez que me decía: <<si hay algún taxi, será para mí.>>

No había ningún taxi; sólo una camioneta de aspecto militar, aparcada junto a una jardinera de madera en la que, un "lugareño" sentado, hacía las veces de planta color caqui.

Extrañado y desolado, me dí la vuelta para ver si algún viajero había terminado de "reposar" del viaje, y seguía mis pasos. Nada. Todos permanecían dentro. Entonces, me dirigí al "lugareño", y le pedí información en español:

- Buenos días. ¿No hay ningún taxi?

- Buenos días Señor -me saludó atento en perfecto español, y me informó-: hoy no, sólo vienen cuando aterrizan aviones.

- ¡Cuando aterrizan aviones! -exclamé incrédulo, y añadí-: ¿cómo supone que acabo de llegar yo?

- ¡Ah! ¿Ése? Ése no importa -me dijo displicente.

- ¿Cómo que no importa? -le pregunté extrañado.

- No. Ése no viene.

- ¿No viene? ¿Me está tomando el pelo? -le pregunté ya algo irritado.

- No viene aquí. Ése va a Malabo.

- ¿A Malabo? ¡Esto es Malabo! -le grité.

- No Señor. Esto no es Malabo. Esto es San Antonio de Palé.

- ¿San Antonio...? No sabía que la isla de Bioko tuviera dos aeropuertos.

- ¿Bioko? Usted no está en Bioko, está en la isla de Annobón, amigo. Éste es el aeropuerto de Annobón, en la ciudad de San Antonio de Pale.

- ¿Qué es esto? ¿Una broma de mal gusto que les gastan a todos los visitantes blancos? -le pregunté, ya de mal aire.

El tipo, que realmente era un militar, se levantó de su asiento ornamental, y se acercó hacia mí. Esto me hizo sentir bastante intimidado, pero el fulano, lejos de enfadarse se echó a reír.

- Ya veo que no se ha enterado. El avión ha tenido que desviarse de su ruta porque en el Golfo de Guinea hay una fuerte tormenta. Por eso ha tenido que venir hasta aquí para aterrizar. El aeropuerto de los "Tongas" (luego supe que se refería a los de la Isla-País de Santo Tomé y Príncipe) no vale para estos aviones. Gracias que en Guinea tenemos esta isla, si no ya les veía a la deriva, o lo que es peor, aterrizando en Libreville.

- No lo puedo creer -dije estupefacto, pues era evidente que aunque la tripulación seguramente avisó; yo, dormido, no me enteré.

- Pues mírelo Usted mismo -me respondió, invitándome a mirar la parte superior del porche del aeropuerto.

Sobre el porche moderno, ingeniosamente construido con vigas entrecruzadas de madera, se leía claramente: 

AEROPUERTO DE ANNOBON

- ¿Annobón? ¿Y dónde se supone que está esto?

- A unos seiscientos kilómetros al suroeste de Malabo. Pero no se preocupe: repostarán, y en cuanto haya disipado la tormenta, les llevarán allí.

- ¿Y, cuando podrá ser eso?

- Quién sabe, quizá en unas horas, quizá dentro de dos días.

- ¿Dos días?

- Bueno, eso en el peor de los casos. ¿Tiene mucha prisa?

- No, la verdad es que no tengo ninguna prisa -dije, tras reflexionar.

- Bueno, pues acomódese, ya va subiendo el Sol; al menos ahí dentro estará a la sombra.

- Muchas gracias -le agradecí al buen hombre, y dirigí mis pasos hacia la algarabía del hall.

- ¡Bienvenido a África amigo! -me saludó amable, levantando su gorra con la mano.

Ya estaba en África, había entrado por la puerta "gatera", pero no importaba; es más, mejor así.