sábado, 11 de octubre de 2014

EL QUÉBOLA ¿UN NUEVO VIRUS INFORMÁTICO?

¡Qué tragedias nos devuelve esta nuestra Sociedad Desarrollada y mega informatizada! Dos esposos viviendo un calvario que nunca debieron ver ni en el cine. Fíjense qué consuelo: el que seguramente fue su mayor anhelo no cumplido, ahora es un alivio; pues aquél que suplía el vacío que deja la ausencia de hijos, fue devorado por el pantagruélico apetito de la Tranquilidad Social. ¿Qué hubiera pasado si en lugar de un perro hubiera sido un niño? Y ahora, ¿cuál es su situación? Mientras ella lucha por su vida, él, apenas a unos metros de ella, pero separado por el infranqueable muro de la Seguridad Social, no puede acompañarla ni para darle ánimos. Espero que al menos les hayan prestado un cargador para el móvil y puedan ayudarse mutuamente. Quién sabe, quizá ni eso; también hemos creado virus informáticos que, no sólo sirven para difundir calumnias y mentiras, si no que impiden el último recurso de escuchar a nuestros seres más queridos. Espero de todo corazón que todo acabe felizmente, y que mientras tanto, estos pobres esposos puedan hablar con tarifa plana sin que ningún virus informático se lo impida.

martes, 7 de octubre de 2014

El humor de los Mártires

Si algo he aprendido en mi más de medio siglo de Consciencia (2), es que nada es casual y tampoco es gratuito.
Observo Seres Humanos (7.1.5) que están convencidos de que su Redención () es lo más importante para su "Todopoderoso", y hacen de ello el objetivo de su Existencia (); eligiendo a veces el Martirio () propio como camino de Salvación (). 
Sin aplicar la lupa de la convivencia, afirmo que nada tengo que objetar, aunque siempre me ha parecido una actitud lo suficientemente Antinatural () como para hacérsela mirar por un especialista. Pero hay casos peores: todavía hay Seres Humanos, sin valor para el sufrimiento, que se creen con derecho ha rentabilizar como propio el martirio ajeno, con la simple intervención de su Exaltación (). Yo creía que este derecho pertenecía a tiempos remotos, pero los acontecimientos actuales me han demostrado, una vez más, que nada ha cambiado.
¿En qué estarían pensando quienes decidieron, de modo selectivo, traer a dos misioneros infectados de una enfermedad contagiosa sin curación terapéutica, desde el infierno sanitario al que se habían desplazado voluntariamente, hasta nuestro cielo artificial? ¿En recompensar la encomiable labor llevada a cabo por sus Mártires, con un último momento de reconocimiento y reposo terrenal? Flaco favor para quien ha decidido entregar su vida por los demás igualando sus condiciones ante la adversidad; seguramente ni les preguntaron si ésta era su voluntad. Para aquél viaje no eran necesarias tantas alforjas.
Si querían recompensar el sacrificio, porqué no empezaron por aquellos a quienes les ha venido impuesto: madres y padres sin recursos económicos, enfermos crónicos sin asistencia, familiares de víctimas de toxicómanos, personas que descubren fueron niños robados, desahuciados, y excluidos sociales... Entonces: ¿para qué? ¿Para limpiar sus Conciencias (2.1) cobardes y conseguir la Redención () de sus Pecados ()? ¿A qué precio?
Yo les voy a decir a que precio: al de convertirnos a todos en Mártires involuntarios de su Causa (); y les voy a decir más, su "Todopoderoso" no tiene porqué impedirlo, porque para eso es TODO poderoso y puede hacer lo que le venga en gana.
El humor poseído de los Mártires ha llegado a la sangre de un pueblo "sancho" que tanto se atemoriza con la superstición propia de su ignorancia, como desafía el riesgo conocido con desprecio "quijotesco", pero que, en general, no se enorgullecerá jamás de ser el primero en algo tan anacrónico y vergonzoso.
¿Podría ser esto un Genocidio () en grado de tentativa?