martes, 29 de abril de 2014

La Evolución Silente

¿Cuándo volverá a la mirada de nuestros hijos la alegría de afrontar el futuro con esperanza?

¿Cuándo volverán a confiar en alguien lo suficiente como para dejarle las riendas de la Sociedad?

¿Dejarán que los cuatro jinetes, cada vez más desbocados, sigan pisoteando su dignidad?

¡No lo harán! Descabalgarán a sus jinetes y liberarán a los caballos.

Nuestros jóvenes lo van a cambiar todo, y, por primera vez en la Historia, lo van a hacer con toda la sangre corriendo jubilosa por sus venas. La Evolución Silente está en marcha, y nadie la podrá parar.

Confío en ellos, confiad vosotros también.

¡Adelante jóvenes! Dad una lección a los maduros que nos dejará boquiabiertos como ancianos de baba. El Futuro es vuestro. Volad hacia otra orilla donde la competitiva ambición no os divida, y ninguna Fe os impida conocer la Realidad. Mi palabra está con vosotros. PhTh (2013)

viernes, 25 de abril de 2014

De la Manutención a la Evolución, con la mínima Volatilización.

Llevamos años escuchando que el Capitalismo esta sufriendo una crisis económica sin precedentes, y observamos sus efectos en los millones de personas que vamos quedando en los márgenes sociales. Ni en nuestros peores pronósticos sospechamos caer tan bajo. Oímos que los Bancos han perdido el dinero ahorrado por el proletariado, que los "Mercados Salvajes" lo han devorado, sin que los grandes baqueros, otrora famosos por su destreza abatiendo animales salvajes, pudieran hacer nada para evitarlo. Riesgos propios de la economía selvática, rica en nuevas especies de depredadores terrestres y marinos; daños normales en esta nueva campaña de exploración humana en la que nos han metido, incapaces de desarrollar la tecnología necesaria para la Exploración Espacial. Aún así, nos piden paciencia y contención. Contentos de que al menos no estemos muriendo de malaria en Filipinas, o digeridos por un caimán como nuestros ancestros manchegos, conquistadores del Nuevo Mundo.

Opino que esta crisis es una farsa. Si todos debemos tanto dinero, ¿a quién se lo debemos? ELos USA, UK, China, Japón, Rusia, Europa, todos estamos endeudados, ¿quién es el acreedor? ¿Los alienígenas? La mentira ya no se sostiene.

Esta crisis existe porque el Capitalismo se inventó una falacia llamada Economía Monetaria, según la cual nuestra manutención depende de un valor numérico empírico comúnmente conocido y aceptado: el dinero; de modo que nuestra subsistencia depende de la apreciación subjetiva de ese valor por parte de los demás, convirtiéndose nuestro recorrido vital en una carrera de obstáculos establecidos por un juego económico de ámbito global. Somos piezas en un enorme tablero del Monopoly, en manos de ludópatas viciosos, que ya no saben qué cambios de reglas del juego inventarse para seguir divirtiéndose.

Pienso que la Humanidad debería administrarse por tres tipos de Economías:
- Economía de Manutención: la administración de una subsistencia digna y natural de todos los Seres Vivos.
- Economía de Evolución: la gestión razonable de la mejora voluntaria y progresiva de los Seres Humanos.
- Economía de Volatilización. la que administra y gestiona los Recursos Naturales para garantizar la Economía de Manutención y la Economía de Evolución, con la mínima desaparición "volatilización" de los Recursos Naturales. He adoptado este término por su fácil parametrización con la emisión de CO2 u otros gases volátiles y contaminantes.

Para no aburrirles, unos ejemplos muy gráficos:

Economía de Manutención: La Agricultura Ecológica, la Cocina equilibrada, el Trabajo digno y voluntario.

Economía de Evolución: La Cultura y la Ciencia al servicio de la Manutención, la mejora continua de la Vida a través de la Salud, la garantía de la Igualdad y de la Diferencia voluntarias, y el Desarrollo físico e intelectual de los todos los Seres Vivos.

Economía de Volatilización (mejor con unos casos de mala praxis):
>>destruir la estructura de la materia para obtener energía.
>>sobrevalorar el trabajo mediante el dinero, y por lo tanto nuestro acceso a la Economía de Manutención en función de nuestra aptitud para el trabajo.
>>diversificar innecesariamente los artículos de primera necesidad: yogures de cien sabores diferentes, pan de cuarenta variedades...
>>crear nuevas necesidades "No Evolutivas".
>>cobrar unos pocos € por viajar en avión a otra ciudad que dista miles de kilómetros.
>>fomentar la natalidad por razones ideológicas, sin tener en cuenta la garantía de Manutención.
>>mantener y globalizar costumbres tribales, ancestrales y anacrónicas, que producen cientos de millones de desplazamientos en vehículos volatilizadores para hacer coincidir a los Seres Humanos en determinadas celebraciones .
>>pretender conquistar el espacio con tecnología cohete.
>>la Guerra.
>>...

Les animo a añadir en comentarios tantos ejemplos de mala praxis en Economía de Volatilización como se les ocurra.

Gracias por su atención. PhTh (abril 2014)

Economía (RAE): Administración eficaz y razonable de los bienes.Evolución (RAE): Desarrollo de las cosas o de los organismos, por medio del cual pasan gradualmente de un estado a otro.Manutención (RAE): Acción y efecto de mantener o mantenerse.Volatilizar (RAE)Dicho de una sustancia: Transformarse espontáneamente en vapor.

domingo, 20 de abril de 2014

RESURRECCION

Me gusta el teatro pero, El Tenorio y el popular Auto Sacramental denominado "La Semana Santa" nunca me han gustado, ni un poco. De la monolítica representación del primero hace años que me escabullí, tantos que no recuerdo haberlo visto nunca en color. De la Semana Santa ya es más difícil huir, obviamente no es imposible, pero no sin ponerte en evidencia. Lo que aquí voy a manifestar es sólo el derecho a pataleta de niño raro; se me pasará enseguida, ya verán. Pero es que, después de meses soportando los atronadores ensayos de tambores, en lo que se supone son espacios urbanos abiertos y reservados a la observación y escucha de la naturaleza, una semana de procesiones sobre ruedas y a pie, horas de éxtasis representativo y pésima sobre-actuación, estoy un poquito saturado de soportar una obra de teatro cada vez más omnipresente y menos ajustada al guión. 
No sé de donde se sacaron la utilería, que por cierto a mi me trae más a la imaginación (que no memoria, pues no soy tan viejo) un ritual azteca, que cualquier acontecimiento mediterráneo, quizá sea por aquello de que es imposible influir sin ser influido, como en la muerte inducida del gato Schrödinger; en fin, Mecánica Cuántica, quizá con ella podamos explicar la Resurrección. Ahora unos meses de silencio, que a ustedes los intérpretes y espectadores de tan gran obra de teatro, les agradezco de corazón. 
¿Ven? Ya se me pasó.

domingo, 6 de abril de 2014

Reparando el Concepto de Democracia. Parte V -¡¡ALTO!!-

REPARANDO EL CONCEPTO DE DEMOCRACIA

Parte V                    -¡¡ALTO!!-

En el capítulo anterior:..."Esperé al menos un minuto, nadie rompió el silencio, nadie se bajó. Crecido por el éxito de mi diatriba (tiempo después descubriría lo cafre que fui), hinché mi pecho, rascando, metí segunda, levanté el embrague, y se me caló el auto. Todavía con más furiosa altanería: di el contacto, arranqué el coche, metí primera, aceleré, y me dirigí, todo recto, a una gasolinera que tenía unos cien metros delante de mí; en ella, aparcado a la entrada, había un coche patrulla de la Guardia Civil, cuando me acercaba a ellos, me echaron el alto."

Veinte segundos,  ese fue exactamente el tiempo que dirigí "todo recto" nuestra Democracia modelo del 78, antes de que la Autoridad me diera el ¡Alto!

Bajé la ventanilla. Un guardia joven, me saludó según su costumbre, y me dijo sonriente:

--Buenos días. Documentación, por favor.
--Sí, ahora mismo se la doy -respondí diligente.

El trato con la Autoridad siempre me ha resultado incómodo; en aquella ocasión, a pesar de la corrección y simpatía del guardia, con el estado de excitación del que veníamos, me puse azorado como un tomate. Torpemente, saqué mi cartera y le entregué mi carnet de conducir.
Sin devolvérmelo, volvió a pedirme más, esta vez sin  sonrisa:

--Déme el Permiso de Circulación y la Ficha Técnica del vehículo, por favor.

¿El Permiso de Circulación? ¿La Ficha...? No me había parado a pensar en ello. ¿Dónde estaría guardada la documentación? Visiblemente nervioso, me dispuse a buscarla en la guantera. ¡Uff! Al abrir la portezuela, salió disparado un montón de papeles que, con los años, los conductores anteriores habían ido "empacando" en su interior sin orden ni concierto. Algunos cayeron al suelo, otros sobre las rodillas de mi copiloto, la enfermera, entre ellos uno grueso que reconocí enseguida: La Constitución Española del 27 de diciembre de 1978, un día antes de los Santos Inocentes; nuestro Permiso de Circulación.

--¿Me permites? -le pedí a Julia, la enfermera, antes de recoger nuestra Carta Magna de su falda blanca.
--Por supuesto -me contestó complaciente, apartando sus delicadas manos para que entraran las mías en su regazo.

Con el respeto, recogí el grueso documento, 112 páginas grapadas; traté de adecentarlo alisando contra mi pecho los pliegues y dobleces que años de reclusión en la guantera le habían producido, y se lo entregué al agente sonriendo.

--¿Y la Ficha Técnica? -preguntó él, mientras ajustaba sus Rayban oscuras con moldura dorada.
--Un momento, señor, enseguida la encontramos -me disculpé, él ni se inmutó-. Ayúdame a encontrarla -rogué a Julia.
--Sí, pero vas a necesitar más que mi ayuda -respondió ella desbordada de papelotes.

Julia, entregó a los pasajeros de atrás el montón que quedaba sobre su falda, y recogió los que había en el suelo. Yo terminé de coger los que habían quedado dentro. El guardia, aparentemente indiferente a nuestro apuro, nos observaba estoico.

--Ley Orgánica del Poder Judicial ¿Es esto? -me preguntó Julia, pensando que la había encontrado.
--No, eso no es -respondió el profesor.
--¿Ley Orgánica de la Igualdad? -dijo el camarero, recomponiendo varios papeles rotos.
--No, eso tampoco -le dije yo.
--¿Ley de Transparencia? -gritó el librero, mientras alisaba un documento totalmente arrugado.
--Debe poner algo así como Ley Fundamental... -dije yo, sin tener mucha idea.
--¿Pero qué dices, Ramón? -me corrigió el librero, las Leyes Fundamentales del Estado se derogaron cuando acabó la Dictadura, y añadió-: lo que estamos buscando el la Ley para la Reforma Política.
--¡Ésta si que es buena! -gritó el profesor-. Esa ley que citas, también es una Ley Fundamental.
--¡Sí, listo! ¡Ya lo sé! -respondió el librero, y siguió-: pero cuando se aprobó el "abuelo" ya la había palmao.
--Bueno, ¡Qué más da! ¿Es esa ley, o no? -pregunté irritado.
--Por supuesto que lo es -afirmó Antonio, el librero-. Esa ley, la última Ley Fundamental del Estado, aprobada en el referendum del 76, por el 80 por ciento de los votos de una participación del 77 por ciento, supuso el fin de la dictadura, y dio paso a la aprobación de la Constitución que abrió la Transición Política que acabaría en la construcción del Estado de Derecho. Es decir, esa Ley permitió la fabricación de esta maravilla de Democracia en la que viajamos, por lo tanto es su Ficha Técnica.

--Pues ¡Ala! A ver si la encontramos, y deprisita -les conminé.
--¡Aquí la tengo! -gritó Ernesto, el camarero.
-Trae -le dije, arrancándosela de las manos para entregársela a toda prisa al guardia que ya se estaba impacientando.

En aquél momento comenzó a llover, el agente, con nuestros papeles, se marchó hacia el coche patrulla y se metió dentro, donde le aguardaba su compañero.
Unos diez minutos después, cuando ya había dejado de llover, regresó el guardia y me preguntó:
--¿Es usted Ramón Jordán?
--Sí señor, así lo ha podido ver en mi DNI.
--Entonces usted no es el propietario de este vehículo. ¿Quién de ustedes es Don Soberano Pueblo Español?
--Bueno, ese es el nombre de una Sociedad Anónima de la que todos nosotros somos socios, y yo ahora soy el Secretario -le respondí algo temeroso, pues me temía que algo no marchaba bien con los papeles-. ¿Hay algún problema, Señor? -le pregunté.
--Este vehículo no ha sido revisado en cuarenta años, mucho me temo que no puede seguir circulando.
--¿Cómo? -pregunté extrañado-. Pero si acabo de cambiarle el motor y ponerlo a punto. Soy un mecánico muy reconocido. Ya sé que por la apariencia parece un cacharro, pero va bien y, como no corre mucho, es muy seguro. Ahora no hacen furgonetas como ésta -concluí.
--Seguramente sea así, pero falta la acreditación de un Organismo de Certificación Autorizado por la Administración. Vamos, lo que viene llamándose, pasar la ITV -dijo el guardia muy simpático.
--Pero... -no me salían las palabras del disgusto.
--Venga, hombre, no se disguste, llamen a la grúa y llévenlo a una ITV.
--Pero hoy es domingo. Le juro que lo llevamos mañana. Déjenos marchar. Haremos noche en el próximo pueblo.
--No me contravenga, Señor -me advirtió el guardia-. Dé gracias que no les multe. Además pueden pasar la noche en el hotel de la gasolinera.En el polígono que hay detrás tienen una ITV.
--Descuide, así lo haré; pero, al menos, me permitirá aparcarla.
--Está bien -respondió, después de repasar visualmente los apenas veinte metros que nos separaban del aparcamiento del hotel-. Tome la documentación y aparque ahí.

Ligeramente avergonzados por ir circulando con un trasto tan destartalado y con los papeles caducados, nos registramos en el Hotel Isis, sólo que aquello era algo más que un hotel.

Continuará....